Pues aquí el primer cap de la semana… se me hace un rollo eso de los títulos así que si tienen alguna sugerencia déjenla en los comentarios. PD: Se que Jiang Chen va armar un buen desmadre :3

_________________________________________________________________

Jiang Chen finalmente había descubierto el quién, qué, cuándo, dónde y cómo de toda la situación después de alguna organización cuidadosa de los hechos. También sabía por qué murió el anterior Jiang Chen.

“¡Bien! Parece que el anterior Jiang Chen tuvo una muerte bastante desafortunada. ¿Muerte  causada por tirarse un gas? (N/T: XD… Les juro que me suena a “1000 maneras de morir”) El Rey del Reino Oriental es todo un personaje. ¿Ritos de Culto Celestial? Heh. Yo, el alabado hijo del Emperador Celestial, he visto muchos rituales en mi tiempo, pero nunca he oído de obtener la bendición de los cielos a través de una ducha fresca, ropa nueva, y unos palos de incienso. Hay por lo menos un orden bajo el cielo. Los que son benévolos son recompensados, y los que no, son castigados. Ah, olvídalo. Se me ha entregado esta oportunidad gracias a este asesinato tiránico contra Jiang Chen”.

Jiang Chen suspiró mientras yacía en el ataúd, experimentando una multitud de sentimientos. Estaba indignado por lo sucedido al pasado Jiang Chen, pero no podía dejar de estar en secreto encantado de haber reencarnado.

Excepto, que también había oído claramente la conversación entre esos dos. Uno de ellos era el padre del Jiang Chen pasado, o más bien, su padre actual.

Al ver el padre de esta vida volando en una rabia imponente, listo para estallar en una completa rebelión en cualquier momento, se calentó el corazón de Jiang Chen. Le causaba una sensación de deja vú el presenciar este tipo de amor paternal y cariñoso.

“¿Quién habría pensado que iba a ser tan afortunado de tener un padre que me apoye incondicionalmente; tanto en mi vida pasada y presente. Aunque este duque Jiang Han es uno de los pilares del reino, está dispuesto a rebelarse por un hijo injustamente asesinado. Él es un hombre de valor y rectitud”.

Tal vez fue debido a los lazos de sangre entre este cuerpo y Jiang Feng. Fuera lo que fuese, Jiang Chen a primera vista se sintió muy favorablemente dispuesto hacia Jiang Feng como un padre.

Al menos no era un sujeto tímido, estúpidamente leal.

Y, por supuesto Jiang Chen no dejaría que la situación se salga de control y se llegue a desarrollar una rebelión.

A pesar de que podría ser muy satisfactorio revelarse contra un señor por una causa noble, es en realidad lanzarse a la muerte considerando esa gran personalidad. Por no decir que Jiang Feng no se encontraba en sus tierras en ese momento.

E incluso si lo estuviera, incluso si reuniera un millón de tropas, sería difícil imaginar a un duque haciendo frente a un reino completo.

Jiang Chen fue el hijo del Emperador Celestial en su pasada vida y fue ampliamente educado. Entendía muy bien el significado de “Aquellos con moral noble no tienen que precipitarse temerariamente buscando venganza.” Y sin duda evitará que su padre en su actual vida cometa una acción tan descerebrada.

Es cierto que era hijo del Emperador Celestial en su vida pasada.

Pero en esta vida, la identidad de su vida pasada no era más que aire caliente.

Si su padre Jiang Feng se rebelase y la familia imperial reaccionase a consecuencia, ¿Cómo podría alguien escapar ileso? Jiang Chen había finalmente tomado el control sobre un nuevo cuerpo cuando reencarnó, no quería estirar la pata nada más despertar.

Por lo tanto, cuando vio que su padre estaba listo para dejar atrás un camino de sangre en cualquier momento, Jiang Chen no pudo resistir la tentación de soltar un tranquilo “eurgh”. De repente ese sonido hizo que Jiang Feng se congelase donde estaba. (N/T: esta parte no tenía sentido en la traducción en inglés así que la he modificado un poco)

Jiang Feng se quedó completamente petrificado mientras miraba sin pestañear el cuerpo de Jiang Chen acostado en el ataúd. La rabia feroz en sus ojos se transformó en amor paternal en un abrir y cerrar de ojos.

El amor de un padre es como una montaña, y Jiang Feng casi se lanzó volando como un tigre de un salto mientras se precipitaba a agarrar la mano de Jiang Chen. “Chen´er, tu… ¿tú no estás muerto?

A pesar de que era la cara de un extraño, este amor fraternal era el mismo tipo que había experimentado en su vida pasada por lo que Jiang Chen no era extraño a ello.

“Padre, te he arrastrado conmigo”.

En ese momento, Jiang Feng fue completamente inmerso en la alegría de recuperar al hijo que creía perdido. ¿A quién le importa un car*jo los cambios que seguirían a su hijo?

“¡Disparates! Eres mi hijo, el hijo de Jiang Feng. ¿De qué forma me arrastrarías hacia abajo? Todo es maravilloso gracias a que no moriste Chen´er. Entonces, ¿qué hay si te echaste una flatulencia? (N/T: Excelente manera de iniciar la conversación con tu hijo vuelto de la muerte) La hija de Lu Oriental contrajo una enfermedad incurable, ¿acaso unos ritos la curarán? Si adorar a los cielos curase todas las enfermedades terminales, ¿para qué sirven los médicos entonces?”

“Y, la vida de su preciosa hija es importante, pero ¿acaso no es la vida de mi hijo igual de importante? ¿Solo porque quiere realizar ritos buscando la piedad de los cielos significa que mi hijo debe morir azotado debido a un gas accidental?”

Jiang Feng no se molestó en ocultar la ira en su estómago. Incluso se atrevió a llamar al rey oriental por su nombre.

Parecía que este duque estaba realmente enojado. Jiang Chen estaba seguro que si hubiese muerto realmente, Jiang Feng se habría revelado sin duda.

Este era un hombre dispuesto a perforar los cielos por su hijo.

“No está mal tener este tipo de padre”. La impresión positiva de Jiang Chen acerca de este padre aumentó.

“No tengas miedo Chen´er. Ahora que has despertado, mientras tenga aliento en mi cuerpo nunca sufrirás de esta forma nuevamente. Contactaré a los nobles con los que tenemos buenas relaciones y enviaremos una petición a Lu “el Oriental” para perdonar los crímenes al azar y absurdos de los que se te acusa”.

Contaminar el altar sagrado, degradar el templo santo, blasfemia contra los dioses, destructor de los ritos del culto divino.

Si estos delitos no fuesen borrados, causarían un sinfín de problemas para Jiang Chen, incluso si él había regresado de entre los muertos.

Al mismo tiempo, Jiang Chen sabía que no debería haber crímenes sobre su cabeza si deseaba vivir en el Reino Oriental en el futuro.

“Padre, no prisa para limpiar mi nombre. La familia Oriental estará enojada en este momento. Podemos visitarlos unos días después cuando su ira se haya calmado. He sido castigado una vez, seguramente no olvidarán su dignidad como reyes y no me castigarán otra vez”.

Jiang Chen tenía un montón de formas de solucionar este problema. Él no tenía prisa ya que necesitaba tiempo para acostumbrarse a esta nueva identidad y sentirse como en casa en este nuevo cuerpo.

Jiang Feng estaba a punto de responder cuando algunos sonidos alcanzaron sus oídos. “Chen´er acuéstate, alguien está viniendo.” Dijo tranquilamente.

Jiang Chen lo hizo con resignación ya que su revivir era simplemente demasiado abrupto. Habría noticias que sacudirían el cielo si alguien lo viese. Su padre le estaba pidiendo mantener la apariencia de muerto por ahora.

Muy bien, con este ataúd cubierto, hacerse el muerto es la cosa más fácil del mundo.

“Hermano Chen, ¡moriste innecesariamente!” los pasos eran lejanos, pero el sonido de lamentos era fuertes y perforantes.

El ruido de los pies arrastrándose acompañaba el aullido lastimero.

Si, arrastrándose.

La persona que llegaba, – bueno, era más apto llamarlo una albóndiga. La gran figura tenía las mismas medidas en todas las direcciones, y su cuerpo tenia curvas perfectas, formando una albóndiga de carne.

La albóndiga nunca se había avergonzado de su cuerpo, estaba realmente orgulloso de ello. Una vez había proclamado que, de los 108 nobles, no era el más valiente y leal ni el más intelectual y estratega, pero que nadie podría robar su número uno en el ranking de peso.

Era toda una hazaña para alguien que tiene un cuerpo tan singular, pero su padre lo había llevado más allá poniéndole un nombre muy femenino, Xuan Xuan. (N/T: Creo que significa Primavera)

Dos hombres jóvenes, más o menos de la misma edad, seguían de cerca a la albóndiga. Ambos llevaban trágicas expresiones de dolor, era evidente que habían llegado a presentar sus respetos a Jiang Chen.

La albóndiga fue hacia el frente y se dirigió rápidamente al lado del ataúd. Con su gran ser plantado firmemente, nadie más podía siquiera acercarse y únicamente podían quedarse en la parte de atrás.

La albóndiga se secó las lágrimas con una mano, y de forma continua sacó cosas con la otra mano, lanzándolas al brasero y quemando papel moneda mientras lo hacía.

“Hermano Chen, este era tu favorito, versión ilustrada de la alfombra de oración carnal. Estaba centrado en mí mismo antes y me negué a prestártelo. Ahora que te has ido y he perdido un compañero de afición, ¿Qué uso tiene esto para mí? Estoy quemando esto para que usted pueda leerlo abajo si esta aburrido. Recuerde que no debe ser egoísta como yo. Compartir es mostrar interés.”

“Y, esta es una nota por diez mil platas. Tú fuiste quien resolvió las cosas con diez mil platas la última vez que debido a mis urgencias embaracé a esa chica accidentalmente. Mi padre me habría golpeado de inmediato hasta la muerte si se enterara, pero nunca tuve la oportunidad de devolverte este dinero…”

La albóndiga lloraba baldes de lágrimas y mocos a medida que su corazón se rompía más y más mientras lloraba. Se quedó tumbado en el suelo, golpeándolo con gran dolor después de la quema de los artículos.

Jiang Chen se acomodó en el ataúd y no hizo ningún sonido. Quería aprovechar esta oportunidad para observar a estos mejores amigos.

El gordito Xuan Xuan era el más leal sin duda alguna, el más incondicional de todos ellos.

“ah hermano Chen, estoy bien. Sin embargo, ese viejo Oriental Lu te castigó hasta la muerte. ¡Yo juro que si yo, gordito, llego a heredar el ducado Jinshan de mi viejo, nunca voy a mandar un solo soldado o caballo para luchar por la causa de la familia oriental por el resto de mi vida!”

En ese momento gordito se giró para mirar ferozmente a los que estaban detrás de él, protestando “Ustedes ahí, ¿son mejores amigos del hermano Chen? ¿Vieron al hermano Chen como un hermano? Vengan a jurar ante su lápida si lo hicieron”.

El robusto, hombre joven que parece fiable replicó de vuelta, “Gordito, ¿Piensas que eres el único con lealtad? ¿Qué yo, el heredero del ducado Hubing es menos que tú?

Con eso, el hombre joven se precipitó al altar y juró: “¡Hermano Chen, yo, Hubing Yue, juro que, si heredo el ducado Hubing en el futuro, nunca voy a mandar un solo soldado o caballo para luchar por la causa de la familia oriental por el resto de mi vida!”

Viendo que los dos habían hecho un juramento solemne, eso dejó al joven restante en un callejón sin salida.

“Yang Zong, es el hermano Chen tu hermano ¿no?” la albóndiga comenzó a enojarse mientras miraba al duque vestido lujosamente dudar.

“¿Ha usted olvidado que fue el hermano Chen, quien se puso de pie en su defensa cuando fue intimidado por Yan Yiming, el heredero del ducado Yanmen, después de llegar a la capital?”

“Y ese momento en el que no pudo completar su misión de cultivar ingredientes medicinales de nivel burbuja, fue el hermano Chen quien utilizó su porción extra para llenar la brecha de usted. ¿Sabías que, porque te dio parte de su porción, su calificación de excelente fue cambiado a promedio?” La ira del gordito creció a medida que hablaba, hasta que estuvo a punto de hacer erupción, agarrar el cuello del joven vestido lujosamente y darle un puñetazo.

Los recuerdos empezaron a fluir en Jiang Chen mientras el gordito Xuan hablaba. Fue capaz de conciliar gradualmente a las personas frente a si debido a esos recuerdos.

En el momento en que el gordito Xuan comenzó a dirigirse hacia el otro, rápidos pasos sonaban como el mayordomo de la familia Jiang llegó a la puerta. “Maestro Jiang, Su Majestad el Rey ha llegado con otros nobles con el fin de presentar sus respetos al joven amo”.

“¿Presentar sus respetos?” El gordito Xuan estaba furioso. “¿Está derramando lágrimas de cocodrilo? ¿Acaso piensa que la quema de algunos palos de incienso puede superar el hecho de haber golpeado a alguien hasta la muerte?”

El gordito Xuan podía permitirse el lujo de ser tan descarado. Después de todo, Jiang Feng era un duque del reino y no podía participar en los mismos actos. Teniendo en cuenta que su hijo no estaba muerto, él también estaba deliberando como manejar lo sucedido.

La vida y la posición de su hijo deben ser protegidos a toda costa. Esta fue la decisión final de Jiang Feng.

Jiang Feng era consciente de que, como rey, Lu Oriental no se disculparía por matar al hijo de un noble. Uno tenía que ser insensible para reinar como monarca.

Lo que quería decir con presentar sus respetos era sin duda un completo fraude. Un acto de lo más bajo, para vigilar a Jiang Feng y advertirle de no actuar precipitadamente.

Obviamente, Lu Oriental no tenía miedo de que Jiang Feng lo odiara, o incluso que se rebelara. Sin embargo, como el mandamás de un reino, no deseaba que ese tipo de cosas sucedan.

Después de todo, quien sabe que otras situaciones podían suceder si los civiles se revelan también. Y en efecto, Jiang Feng tenía algunas conexiones en el reino oriental.

 

< Cap. Anterior                                                                                                                   Cap. Siguiente>

Anuncios