Capítulo 395: En el Fondo del Bosque Invernal

Leaves pasó a través de las ramas y el follaje en busca de Lightning y Maggie.

En realidad, ella no estaba exactamente pasando a través de ellos, sino moviendo solo su visión: su cuerpo estaba integrado en el espeso bosque.

Era una sensación increíble. Se sentía como un pájaro, excepto que un pájaro caería al suelo si no aleteaba sus alas, mientras que ella no lo haría. Mientras mantuviera esa forma, podía cruzar de un extremo del Bosque Invernal al otro instantáneamente. Por supuesto, en comparación con todo el bosque oculto, el rango que Leaves podía cubrir ahora era solo una gota en el océano.

Desde que su habilidad había evolucionado, anhelaba experimentar el Bosque Ouclto al Occidente de la ciudad. Si ella pudiera controlar ese vasto bosque sería de gran ayuda para Su Alteza, ya sea luchando contra las bestias demoníacas o recolectando bienes y materiales. No había mucho que ella pudiera hacer por Su Alteza a cambio. Aparte de mejorar las cosechas, eso era lo único que podía hacer, así que quería ser buena en ello.

Comparado con el jardín trasero del castillo, ese era un verdadero bosque. Su complejidad era mucho mayor que la ecosfera de los olivos y viñedos del castillo, no había comparación. Había numerosas criaturas escondidas bajo cada centímetro de tierra. Mirando hacia abajo a lo largo de las raíces de las plantas podía sentir a los animales dormidos, insectos retorciéndose y restos en descomposición, junto con diminutos arroyos balbuceantes.

Para evitar perderse, Leaves expandió su territorio con gran cautela, comenzando por la muralla de la ciudad occidente, extendiéndose poco a poco cada día. Una vez que se adaptaba completamente a un entorno, trataba de controlar una nueva parcela de bosque.

A este ritmo, podría cubrir todo el bosque oculto en dos o tres años.

Poco después, Leaves encontró a dos personas cazando en el bosque. Si hubiera estado caminando por la nieve en vez de volar sobre las copas de los árboles, se habría dado cuenta antes.

“Encontré una presa”, dijo Leaves, sacudiendo las ramas.

“¡Ah!” Lightning se dio una palmadita en el pecho después saltar. “¡Me asustaste!”

“Goo, Goo!” Maggie asintió repetidamente.

“Lo siento.” Leaves se reveló a través de un tronco de árbol, como una ramita que brotaba de las ramas. “¿Así esta mejor?”

“Bueno, al menos no estoy hablando con un fantasma.” Lightning dijo murmurando. “¿Puedes aparecer en cualquier lugar del bosque a voluntad?”

Ella asintió. “Mientras este dentro del territorio que está bajo mi control.”

Maggie aterrizó justo en la espalda de Leaves, caminó unos cuantos pasos hacia adelante y hacia atrás, e incluso picoteó donde se unían su cuerpo y el tronco. “¡Hasta te has convertido en un árbol!”

Sintiendo cosquillas en su espalda, Leaves no pudo evitar reírse. “Porque esta es mi habilidad”, dijo ella.

“Se siente un poco raro, Goo.”

“¿Cómo puedes llamar raro a alguien más? Te has convertido en un pájaro demonio gigante.” Un Lightning rodó sus ojos y miró a Leaves. “¿Dónde está la presa?”

“Sígueme”, dijo, girando la cabeza.

Leaves no podía sostener una forma humana mientras se movía, en vez de eso hizo que las vides crecieran desde el suelo para guiar a Lightning y Maggie en el camino.

“¿Qué clase de presa?” Preguntó Lightning.

“Un gran jabalí que salió corriendo de las profundidades del bosque”, respondió. “¿Realmente quieres atraparlo tú misma? Puedo atarlo con vides y traerlo al pie de la muralla.”

“Por supuesto. Los exploradores buscan algo más que resultados.” La niña levantó la cabeza. “El proceso es a veces más memorable que el resultado.”

“¡Estoy bien mientras haya carne para comer, goo!”

Leaves no pudo evitar sonreír. Los dos ya se habían convertido en visitantes frecuentes del Bosque Oculto antes de integrarse en él. Cazaban en el bosque para practicar sus poderes mágicos, y Maggie llevaba todas las presas que atrapan hasta el castillo. La mitad de la carne en la mesa en estos días era provista por ellas.

“Mira, ahí está”, dijo Leaves.

Había un enorme jabalí en cuclillas junto al arroyo, lamiendo el agua fría. Con colmillos grandes y afilados al costado de su hocico, y una melena levantada que era casi la longitud de un dedo, parecía ser un enemigo duro. Los cazadores normalmente se mantenían alejados cuando se cruzaban con un animal así, pero era sólo un festín a los ojos de las brujas.

“Estoy lista”, dijo Lightning, quien sacó su daga.

“¿Sin arma?” Preguntó Leaves sorprendido.

“Eso sería demasiado aburrido.” Se limpió la nariz con mucha confianza y corrió hacia el blanco.

“¡Buena suerte, goo!”

La figura de la niña, como un rayo de luz dorada, saltó sobre la cabeza del jabalí por detrás. Mientras se levantaba, el jabalí agitó la cabeza con fiereza, rompiendo en un grito agudo.

“¿Fallo?” No… Leaves notó que uno de los ojos del jabalí tenía una herida sangrienta. Parecía que Lightning estaba planeando aprovechar su flexibilidad y eliminar primero la amenaza de contraataques del enemigo, y luego agotarla a través de una batalla de desgaste.

El jabalí era tan torpe como una piedra que frente el ataque de Lightning desde el cielo. Pronto cayó a la nieve sin la fuerza para resistir.

Silbó:”¿Cómo fue eso?”

“Buen trabajo”, dijo Leaves. Ató las patas traseras del jabalí con vides y lo colgó. “Primero desangrémoslo. Su Alteza dice que la carne sin rastros de sangre es más sabrosa.”

“Purr.” La boca de Maggie estaba babeando. “Será una gran cena esta noche, goo.”

“Espera…” Leaves sintió de repente que había otras criaturas entrando en el bosque. Miró hacia el borde del área controlada y vio a dos lobos grises acercándose.

Frunció el ceño, algo estaba mal. Ese tipo de animal normalmente vivía en las profundidades del bosque y normalmente no se acercaba tanto a la Ciudad Fronteriza, ni siquiera en invierno.

Ella estaba debatiendo si debía decirle a Lightning cuando una figura familiar apareció repentinamente ante sus ojos. Leaves sintió todo su cabello levantarse mientras recordaba la trágica batalla que había vivido en las Tierras Bárbaras.

“¡Diablos!”

Vio a dos diablos caminando lentamente en dirección a la muralla de la ciudad. No había piedras mágicas en sus brazos, ni lanzas en su espalda, así que no llevaban armas. Sin embargo, Leaves notó que ambos llevaban un guante de hierro negro, la misma arma que había matado a Red Light.

“¿Por qué vendrían diablos aquí?”

Con gran horror e inquietud, ella se volvió a Lightning y dijo:”¡Salgan de aquí, rápido! ¡Vienen diablos!”

“¿Qué?” Ambas estaban un poco asustadas.

Leaves les contó brevemente lo que vio y les dijo: “Apúrense. No tienen montura y no pueden ponerse al día. Iré más tarde.”

Para su sorpresa, Lightning dudó un momento y luego sacudió la cabeza, diciendo: “Me quedo aquí para luchar contra ellos.

“L… ¿Luchar?” Leaves quedo aturdida y preguntó: “¿Por qué?”

“Si huyo del enemigo ahora, ¿cómo puedo derrotarlos en el futuro?” La niña tomó un profundo respiro, sacó el arma de su cintura y dijo: “Mi padre me dijo que me levantara de donde me caiga. No huiré más.”

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